El Convento de San Antonio de Padua, fundado por el conde de Alba de Liste en el siglo XV, es uno de los tesoros que esconde Garrovillas de Alconétar (Cáceres). Hoy se encuentra incomprensiblemente enestado de ruina total. Iglesia y claustro renacentistas no son más que lujosos establos. Las ovejas (¿corderos de Dios?) se cobijan bajo un techo derruido al abrigo de muros centenarios y nobles sepulturas que fueron abandonadas hace años.Sin dejar de denunciar el despropósito de quien sea que haya permitido llegar a esta situación, ¿hay algo más hermoso que las ruinas de la belleza?
