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sábado, 15 de febrero de 2014
Vía de la Plata: Puente de Casas de Don Antonio
La Vía de la Plata extremeña nos ofrece una notable cantidad de elementos que dan fe de su ajada importancia. Una de esas estructuras, que pasan desapercibidas para quien no recorra este camino ancestral al modo tradicional, es el puente sobre el río Ayuela en Casas de Don Antonio, a mitad de camino entre Cáceres y Mérida.
El puente está construido con mampostería y sillería de granito en los tajamares y dovelas de los arcos. Es de perfil alomado, como se aprecia en las imágenes. En el entorno se conservan interesantes elementos de interés etnográfico, como un lavadero, un pozo y un molino, que tanto abundaban en la zona.
Conserva el entorno del puente, bien rehabilitado, parte del antiguo camino empedrado incluyendo, no muy lejos, la calzada romana y algunos miliarios.
El arco que marca el Camino de norte a sur nos indica cómo la vía de la Plata sortea el Ayuela por este coqueto puente medieval de 36 m de longitud.
Durante la época romana, cuando la Vía de la Plata estuvo en su apogeo, se construyó en esta ubicación un puente para salvar el río. Apenas quedan restos de él, lo mismo que de la mansio Ad Sorores. Con el transcurso de los siglos este camino y por lo tanto este vado caen en el olvido y en la ruina. No se recupera hasta la Baja Edad Media, cuando los caballeros de la Orden de Santiago reconstruyen el puente para garantizar las comunicaciones en sus amplios dominios reconquistados.
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Vía de la Plata
domingo, 9 de febrero de 2014
Barrueco de Arriba
Molino harinero en el Barrueco de Arriba.
(Malpartida de Cáceres, Extremadura)
El Monumento Natural de Los Barruecos se encuentra a apenas a 10 km de Cáceres, en el término municipal de Malpartida de Cáceres
Los Barruecos fueron declarados Monumento Natural en razón a la espectacularidad de su paisaje, dominado por los grandes bolos graníticos que se asientan a la orilla de las charcas. Su singularidad radica en las múltiples y variadas formas labradas en el granito por los agentes geológicos a lo largo de millones de años dibujando unos de los parajes graníticos más interesantes de España.
Al margen de la característica colonia de cigüeñas, que ha encontrado en las cúspides de los bolos un lugar ideal para anidar, y de las conocidas Peñas del Tesoro, esconde este espacio natural muchos más secretos, como grabados y pinturas rupestres y, cómo no, el Lavadero de Lanas que alberga el Museo Vostell. Construido a finales del S. XVIII, fue una gran industria del lavado de lanas durante el XIX, alcanzando a lavar hasta 80.000 arrobas anuales y a emplear a 100 operarios.
Texto: http://aym.juntaex.es/
Los Barruecos fueron declarados Monumento Natural en razón a la espectacularidad de su paisaje, dominado por los grandes bolos graníticos que se asientan a la orilla de las charcas. Su singularidad radica en las múltiples y variadas formas labradas en el granito por los agentes geológicos a lo largo de millones de años dibujando unos de los parajes graníticos más interesantes de España.
Al margen de la característica colonia de cigüeñas, que ha encontrado en las cúspides de los bolos un lugar ideal para anidar, y de las conocidas Peñas del Tesoro, esconde este espacio natural muchos más secretos, como grabados y pinturas rupestres y, cómo no, el Lavadero de Lanas que alberga el Museo Vostell. Construido a finales del S. XVIII, fue una gran industria del lavado de lanas durante el XIX, alcanzando a lavar hasta 80.000 arrobas anuales y a emplear a 100 operarios.
Entre los siglos XVI y XIX, en Malpartida de Cáceres se construyen presas para almacenar agua de lluvia,
aprovechando la impermeabilidad de los suelos graníticos. El agua no se pierde, pues discurre de una presa a la
siguiente. Las cuatro charcas de Los Barruecos, con sus correspondientes molinos, son un magistral ejemplo de
aprovechamiento racional e integral del agua, pues, además de mitigar los rigores del estiaje, se utilizaban para
el riego de huertas, abrevadero de uso común para ganado, lavadero de lanas por ser importante lugar de
esquileo trashumante, lavandería de ropa y molienda de grano, a lo que se añade también el uso pesquero.
En la actualidad, cuando las modernas industrias han sustituido esta tradicional labor, los molinos se restauran y rehabilitan para la sensibilización cultural y la educación ambiental.
En las imágenes, el molino y el entorno del Barrueco de Arriba.
En la actualidad, cuando las modernas industrias han sustituido esta tradicional labor, los molinos se restauran y rehabilitan para la sensibilización cultural y la educación ambiental.
En las imágenes, el molino y el entorno del Barrueco de Arriba.
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