Ahí estaba. Impasible en su nido, apenas perceptible en la niebla, sabedora de la seguridad que le confiere la distancia que le aseguran paredes de piedras varias veces centenarias.
La auténtica dueña de la casa.
El castillo de la Arguijuela de Abajo, en las proximidades de la ciudad de Cáceres, data de finales del siglo XV y fue propiedad de la poderosa familia Ovando, cuyos blasones aún lucen orgullosos en sus muros. En la actualidad, muy reformado, se utiliza para todo tipo de actividades hosteleras.




