En algún lugar de la sierra de San Pedro, junto a la carretera que une Cáceres y Badajoz.
(para Mercedes, que disfruta perdiéndose en esos caminos que llegan a ningún sitio)
Hubo un tiempo en que los libros de historia natural describían dragones, unicornios y otras criaturas que, evidentemente, siguen habitando entre nosotros como puentes con la Antigüedad, entre realidad y ficción, entre ciencia y mito. Es tan real, que parece fabuloso.