Personas interesantes

lunes, 11 de febrero de 2013

Puente de Alconétar

El puente de Alconétar podemos verlo, pasearlo y acariciarlo junto a la antigua carretera N-630 en las cercanías de Cañaveral (Cáceres). Hace dos mil años, en tiempos de Tiberio o Trajano o Julio César, no se sabe muy bien, era uno de los puntos por el que la Vía de la Plata sorteaba el Tajo en el término de Garrovillas de Alconétar.




En su origen tenía 290 metros de longitud con 18 vanos. Hoy sólo se conservan los arcos 1, 2, 3 y 5, los primeros de la margen derecha, además de otros restos menores.


Ha tenido este puente una historia turbulenta. Fue derruido parcialmente durante la Reconquista con carácter defensivo y rehabilitado entre 1230 y 1257, por lo que se observan restos medievales junto a los poderosos sillares romanos.

En otras ocasiones se destruyó y se reconstruyó. A mediados del XVI se emplearon con maderos. En el XVII y en el XVIII, diversas chapuzas practicadas apenas permitían su uso.

Para finalizar, fue trasladado hace unos 50 años hasta su ubicación actual a raíz de la construcción del colosal embalse de Alcántara que lo hubiera sumergido bajo las aguas del inmenso lago artificial. Hay años que el agua, que ya no es río, llega hasta sus pilares.
Hoy, como un modesto Abu Simbel,  se pavonea vetusto y orgulloso, y deja acariciar sus piedras milenarias al viajero que se detenga atraído por su modesta apariencia.


1 comentario:

  1. Cada piedra cuenta la historia que pasó por sus ojos. Me gusta especialmente la última, que bonitas!

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails